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Fluorocarbono vs Nylon. ¿Cuál contamina más?

Piopod Fishpod

Recortes de tippet tras una jornada de pesca

4000 años es lo que tarda el fluorocarbono en biodegradarse. Lo cual significa que, virtualmente, podemos considerarlo como un material no biodegradable. Y aunque algo más esperanzador es el caso del nylon, que “tan solo” requiere 600 años para desaparecer, también es evidente la necesidad de evitar dejar residuos de este tipo en el río durante nuestras jornadas de pesca.

En la foto podéis ver la cantidad de desperdicios de nylon y fluorocarbono que genero durante un día de pesca normal y corriente. Casi todo como resultado de los recortes del tippet tras hacer nudos y cambiar de mosca, así como algún que otro bajo roto que hay que reemplazar. Imaginad ahora por un momento que todo eso acaba en el río, todas y cada una de las jornadas de pesca. Y ahora pensad en todos los pescadores que somos, años tras año. No estamos hablando de hacer un pequeño gesto. Asumir la responsabilidad de llevarnos de vuelta a casa todo cuanto llevamos al río es en realidad un gran gesto, con un impacto global tremendo. Pero también individualmente, a lo largo de una temporada, somos capaces de marcar una gran diferencia si procuramos llevar de vuelta a casa toda esa basura que generamos. Es lo menos que podemos hacer para compensar el impacto que provocamos cada vez que perdemos moscas en las ramas de los árboles, o aparejos de ninfas en el fondo del río.

A mí personalmente me gusta mucho el Piopod de Fishpond, porque es muy versátil de cara a guardar también cualquier otro tipo de basura. Y se de primera mano que es una opción muy popular entre muchos de los que sois fumadores. Pero cualquier solución que decidáis será siempre la mejor si conseguimos el objetivo: volver a casa con toda la basura que generamos.

Pesca a Mosca: Bajos de Línea (I)

Bajos de línea

Estoy hojeando revistas en busca de documentación para este tema que me ha pedido un amigo que postee, y veo que los bajos de línea es  un asunto que ha evolucionado mucho. Los montajes van a velocidad supersónica, pero no dejan de ser plataformas con pincho, donde montar los miles de materiales que las casas comerciales compiten en vendernos. Está claro que las variaciones y permutaciones de los cinco o seis elementos de montaje sobre un modelo generan millones de posibilidades en constante evolución.

Pero…., señores…, el bajo no deja de ser  el final del sistema al que pretendemos enganchar un anzuelo con el que clavar un pez y que hace menos de 100 años se seguían haciendo de seda y de crines de caballo.

Un vistazo hacia atrás.

En los últimos 10 años la evolución de las imitaciones, y de la visión del pescador de la columna de agua donde pesca, ha cambiado nuestro mundo al aplicarles nuevos enfoques y aproximaciones al objetivo de sacar un pez del agua. Ya no miramos al rio como una superficie donde aparece el pico de una trucha tomando nuestra seca. Hay muchos puntos que explorar desde la superficie hasta el lecho del río. Pues te diría amigo mío que, desde el principio, no cometas los errores clásicos que yo cometí; y que empieces bien desde el primer lance.

Yo y otros muchos empezamos en esto pensando que el  trenzado de un metro, unido a tres de nailon era una autentica barbaridad de largo, y que había que ser un consumado maestro con mucha experiencia para enderezar eso. Un conocido que tenía una tienda de pesca (buen amigo al que perdí la pista y del que no mencionaré el nombre) me vacilaba y me decía que el “sacaba” ¡¡¡¡CUATRO METROS DE BAJO DE LINEA!!!,  “JODER, ¡¡¡como molas macho!!!”, pensaba yo “pa’mi” mismo.

Los primeros bajos

Muchos empezamos con un trenzado y los Máxima. “¡¡¡¡Títo, que te han vendido un bajo anudado sumergible!!!!”. Claro así que se le hundían todas las moscas al colega, eso sí, a costa de hundir la mosca sacaba alguna. Es más, recuerdo en el río Cabrera un truchón de 40 y tantos, sacado en estas condiciones con una seca de color amarillo. Seca que era un plumero, no en vano de mis primeras “creaciones”.

Y respecto al posado con esos bajos, pues igual. No había demasiado donde elegir, y yo creo que la marca más extendida era el Máxima. Ahora con los años hay veces que pesco con él buscando su rigidez por alguna razón. Resistencia en calibres bajos la misma que un pelo, es decir, nada.

La competición

En la actualidad, los colegas que van en nuestros equipos de competición extienden diez y mas metros de bajo de línea cuando pescan, y no solo ellos, mucha gente normal y corriente del río se está manejando en esas longitudes. Es un hecho que los que compiten han desarrollado técnicas tremendamente efectivas de pesca, y en esta carrera han involucrado a los bajos de línea.

Los españoles o los que pescamos en la Península Ibérica…, o como queráis, hemos creado una forma propia de pescar. Ya he visto bastantes artículos hablando de la pesca a la española a la par de la pesca a la checa, a la polaca, o a la francesa.

Realmente nos estamos adaptando a la pesca en nuestros ríos en las extremas condiciones en las que estos se mueven. Especialmente cuando bajan cortos de agua y cualquier honda en el agua espanta a los peces. Sin dejar de ser extremadamente eficaces en ríos caudalosos o lagos. Y todas estas nuevas estrategias se han plasmado en la forma de montar y trabajar los bajos de línea.

En breve seguimos.