Chaleco de pesca “JMC Diplomat”

La oferta de chalecos de pesca es sin duda amplia, y los catálogos están plagados de marcas y modelos. Pero si tenemos un presupuesto “contenido”, las opciones se reducen bastante. Esto no significa que haya que renunciar a un chaleco de calidad aceptable y funcional que nos ofrezca un buen servicio.

El Diplomat, de JMC, me ha acompañado en los ríos durante más de 4 años. Es ahora, tras todas esas jornadas de pesca, cuando tal vez pueda aportar más información útil sobre este chaleco de pesca a aquellos que estén contemplando su compra—más allá de hablar sobre sus características técnicas—.

El JMC Diplomat es ante todo un chaleco muy ligero, pero sin dejar de ser versátil. En él vamos a poder distribuir muy bien todos los “aparejos” básicos que debemos llevar al río, aunque no está diseñado para cargar con grandes cantidades de material. La zona del cuello no está reforzada como podemos encontrar en chalecos de gama alta —firmes e indeformables—, pero aún así resulta cómodo y no produce “fatiga” después de una jornada de pesca si hemos cargado con un peso “normal”.

Es importante dejar claro que estamos ante un chaleco “corto”, es decir, pensado para poder vadear “un poco más” profundo de lo habitual sin llegar a mojarlo. O visto de otra forma, para que aquellos que tengan estatura media tirando a baja —como es mi caso— puedan adentrarse sin empapar los bolsillos inferiores, como ocurriría con un chaleco de largo “estándar”.

JMC Diplomat

La calidad del tejido, de grosor bastante fino, tiene ventajas y Sigue leyendo

Flyfishing Radio

flyfishingradio.com

Inmersos como estamos en el mundo de las redes sociales —o mejor dicho, atrapados—, en las que la velocidad y brevedad priman, donde los contenidos se vuelven extremadamente efímeros y caducan rápidamente perdidos en el fondo de los muros o de los “timelines”, proyectos como el de Mikel Coronado son un auténtico rayo de luz en la escena nacional de la pesca a mosca.

Flyfishing Radio es un podcast especializado, un programa de entrevistas que viene a demostrar que formatos “clásicos” como el radiofónico siguen manteniendo una fuerza comunicativa difícilmente reemplazable. En cada episodio, de unos 20 minutos de duración aproximadamente, Mikel nos ayuda a conocer mejor a los pescadores influyentes de nuestro país y a los profesionales del sector. Una extraordinaria manera de conocer la actualidad y revisar la historia reciente de la pesca a mosca en España.

https://flyfishingradio.com/

Emergente Faisán y CdC

Emergente Faisán y CdC

Fotografía: Emergente (Faisán y Cul de Canard) / © David Díaz, 2017

Receta

Cuatro o cinco fibras de pluma de faisán para realizar los cercos y el abdomen. Un poco de dubbing de liebre color “oxido” nos servirá para crear el tórax. Y cubriendo al mismo, un par de plumas de “cul de canard” forman el saco alar. Rematamos la cabeza usando unas pocas fibras de “CdC” —formando un collar— para aportar movilidad a la imitación, sobretodo por la parte inferior, insinuando unas “patitas”.

Emergente Faisán y CdC

Fotografía: Emergente (Faisán y Cul de Canard) / © David Díaz, 2017

 

Cuaderno de Pesca: Tera 2017

Fecha: Abril de 2017
Lugar: Río Tera, Zamora (Castilla y León)
Objetivo: Salmo Trutta

La temporada truchera ha sido tremendamente irregular, tanto en lo personal —muy pocas jornadas— como en lo climatológico: ríos con poco caudal debido a la sequía, pero con aguas frías; un buen cocktail para tal vez explicar el comportamiento tan raro —apático— de los peces. Esta crónica en el Tera, de mediados de Abril, sigue al pie de la letra con este guión general de la apatía.

Una sola visita haría durante la temporada 2017 al río zamorano, y sería en un tramo hasta ahora desconocido para mí. El escenario era ideal para pescarlo “a seca”, pero el poco caudal había convertido en una gran tabla de aguas paradas la mayoría del curso. Eso, unido a no ver ninguna cebada en todo el día, hizo parecer al Tera un río “muerto” en superficie. Ante la imposibilidad de pescar siquiera “al agua”, recorrí todo el tramo de punta a punta —6km en total—, para localizar corrientes y pozas donde probar con las ninfas. Pocas fueron las posturas de este tipo en esta zona del río, aunque sería ahí donde dieron la cara las fario a cuenta de los perdigones. No muchas y de pequeño tamaño —alguna realmente preciosa— salvaron la jornada del bolo. La caja de las secas, intacta.

trucha del rio tera (zamora)

Fotografía: Pequeña trucha fario del río Tera / © David Díaz, 2017

Una imagen: Ephemeroptera

Los efemerópteros (Ephemeroptera), conocidos comúnmente como efímeras, efémeras o cachipollas, son un orden de insectos pterigotos hemimetábolos acuáticos. Este orden es parte de los paleópteros, antiguo grupo de insectos que también incluye a las libélulas y los caballitos del diablo. Existen unas 3000 especies, agrupadas en 42 familias y 400 géneros.

Ephemeroptera – WikiPedia

Pardon - Mayfly - Efemera

Fotografía: Rhithrogena germanica, río Gándara (Cantabria) – Olympus TG-4 / © David Díaz, 2017

 

Flyfishing Commando (Río Dulce)

Han pasado casi dos años ya de esta captura, y es evidente que será de esas que recordaré el resto de mi vida. No por ser una trucha trofeo – la eterna obsesión en las redes sociales -, sino por lo difícil de la postura, del lance y, más aún, por la complejidad para llevarla a buen puerto (a la sacadera, claro).

Trucha del río Dulce / Trout from the "Dulce" River

 

Era mi primera visita al río Dulce, y el estiaje hacía estragos en casi todo el tramo. Pateando el río en busca de opciones, llego a una zona en la que el cauce se estrecha, encajonándose de tal manera que el nivel de las aguas alcanza proporciones decentes para albergar ejemplares “majos”. Por un lado – la orilla opuesta – la vegetación forma una pared infranqueable, y las ramas se extienden sobre el río. Por mi vera, más vegetación, aunque baja, dejando como única opción la de colocar la mosca a punta de caña, como mucho.

Ante tal panorama, pescar al agua me resulta extremadamente costoso, y me limito a buscar actividad. Hasta que la encuentro. Una trucha patrulla tranquilamente en las aguas paradas, tomando los insectos que caen a la superficie. Repite su ronda, circular y en sentido horario. La observo agazapado tras un arbusto, mientras evalúo mis opciones:

  • Solo puedo colocar mi trico usando la puntera de la caña. “Lanzando” con el metro y medio de bajo que asoma.
  • Si ve el lance, estoy perdido. Tendré que lanzar cuando haya pasado de largo, esperando que vuelva a repetir su ruta y encuentre mi mosca.
  • Si toma la mosca, ¿cómo la lucho y la llevo a la sacadera? Desde orilla no tengo opciones, demasiadas ramas. Tendría que saltar – literalmente – al agua. Un rápido vistazo y estimo profundidad hasta la cintura, puede que algo más. Por si acaso, localizo un lugar sobre el que poder saltar junto a una rama que me pueda servir de asidero si mi “ojímetro” me engaña.
  • Tres metros por arriba de mi posición, un tronco atraviesa sumergido el río… si la trucha decide huir en su dirección, tendré que estar muy rápido para hacerla cambiar de opinión.

Pues con el plan trazado, solo queda ejecutarlo. De nuevo patrulla junto a mi lado de la orilla, espero que me sobrepase, y lanzo el trico por encima de los arbustos. No veo donde está ahora. El trico no se mueve, y yo me quedo como una estatua esperando que no haya visto mi lance, y que la puntera de la caña parezca otra rama cualquiera. Los segundos, eternos, pasan hasta que la veo aproximarse de frente, siguiendo su patron horario religiosamente. Algo la incita a modificar su cadencia, levemente. Ha visto el trico y se dirige hacia él sin ninguna duda, sin prisas. Con toda confianza toma el señuelo.

 Y comienza la locura. Paso la caña por encima de la vegetación mientras salto al agua, pegado a la orilla. Acerté con la profundidad (un problema menos). Como una endiablada vuela de un lado para otro, pues al saltar al río compartimos apenas unos pocos metros cuadrado juntos. Necesito frenarla al menos dos veces para evitar que se meta bajo el tronco. Tengo suerte y no parto. Ya con la sacadera en la mano, no creo que pueda tener muchas más oportunidades. Tiro hacia mí y coloco la red sin vacilar. ¡Dentro!

Y por si mi vejez, u otras futuras capturas de ensueño aún por llegar, me fuera a privar la memoria de este hermoso recuerdo, escribo esto, junto a una foto y el vídeo del lugar, la captura y su suelta, por supuesto.

Ninfa Faisán Oliva

Ninfa Faisán Oliva

Anzuelo: Riberfly 1270 #14

Cercos y cuerpo: Plumas de faisán color oliva (Veniard) y brinca en hilo de cobre. Dubbing de liebre oliva para el saco alar / collar.

Cabeza: Tungsteno 3.3mm color cobre