Una imagen: Into the Tusheti

De falacias y furtivos

No deja de chirriar en mi cabeza la noticia publicada a principios de Marzo en «La Nueva España«, sobre ciertas propuestas presentadas por la Asociación de Pescadores Cares-Deva a los ayuntamientos ribereños del Cares. El titular (de libro, en este caso) llegó a mis ojos a través de un tweet de @pezcalo_es (¿hay alguien que no les siga a estas alturas?), y no pude evitar comentar el asunto como un resorte, comparando el disparate a los tristemente populares asuntos de las minifaldas.

Para el que no sepa muy bien a que me refiero, ahí dejo un par de enlaces sobre el asunto:

El Tribunal Supremo confirma la sentencia de Lérida «del caso de la minifalda»

País africano prohibió las minifaldas porque «facilitan la violación»

La similitud entre ambos razonamientos lógicos es más que evidente. ¿Cómo se puede justificar cometer un delito en base a una «tentación»? Que se le conceda al delincuente cierto matiz de víctima me parece, como poco, desafortunado para el caso de los furtivos; para los violadores, directamente una «hijoputez» de renombre. Pese a la comparación a la que se prestan aquí, salvadas están las distancias.

No me queda claro si la pretensión era transmitir la idea de que la existencia de tramos de pesca sin muerte atrae a los furtivos (es decir, se manifiesta un claro rechazo al furtivismo y ruega medidas alternativas), o si de alguna manera se está confensando la propensión a cometer un pecado carnal al que uno no puede resistirse… victima del asalto de los instintos «pesqueros» que todo humano posee, al igual que los cormonares. Tanto mal por un lado que por el otro, ya que:

a) El furtivismo es un delito, que además no puede ser ajeno a la ética o la moral cuando la situación de nuestros ríos es la que es. Y punto.
b) Al furtivo se le debe dar de lado, marginarlo, transmitirle nuestro absoluto rechazo y, desde luego, no ceder a su chantaje. ¿Acabar con los tramos sin muerte porque aumenta el número de delincuentes voluntarios al no tener donde «desfogarse»?
c) Se nos presupone seres racionales, y adultos, capaces de un nivel de autocontrol sobre los impulsos y deseos por encima de un niño de 7 años. Aunque está claro que eso de la demora de la gratificación y el control de la frustración son bienes escasos en ocasiones.
d) Por esa regla de tres, el norte y centro de Europa, donde la captura y suelta está muy implantada, debe estar plagado de furtivos (ummm… dejame pensar… no lo tengo tan claro)

Pero es que el asunto es todavía más falaz, y más cojido con pinzas, que el tema de las minifaldas, en cuanto que:

1) Ni estamos hablando de un instinto básico (y no justifico ni mucho menos lo otro, simplemente poco distancia, mucha tierra de por medio cuando se alude a la tentación… a la «incitación» para ser exactos)
2) No se está argumentando la prohibición de la pesca, ¡¡sino de la pesca sin muerte!!

Es decir, que al parecer lo que preocupa es realmente el condumio, llenar la despensa de peces para alimentar el buche. Vamos, que la pesca en sí es un mero trámite por el que hay que pasar antes de poder exhibir en casa, ante la familia, amigos y vecinos, un manojo bien hermoso de peces. Que ya sabemos que los pescadores somos muy mentirosos, y sin el «habeas corpus» no hay pesca que valga. ¿O acaso se vende el pescado a buen precio a la hostelería local? Me equivoco, ¿verdad? Esto es pesca recreativa/deportiva… no profesional, claro.

Y no quiero decir con esto que esté en contra de comerse los peces que pescamos (yo soy el primero que lo he hecho durante muchos años), sino que tal vez, en ocasiones, y ante los problemas reales de nuestra fauna, debemos anteponer el sentido común y el respeto hacia un patrimonio que no nos pertenece en exclusiva, qué es de todos los españoles – generaciones presentes y futuras. Y sobretodo porque me niego a pensar que el pescador aficionado, deportista o recreativo, no sea capaz de disfrutar si se ve obligado a devolver al medio las capturas que realiza en las mejores condiciones posibles.

Si el objetivo es pescar más días, ampliar la temporada, y poder disfrutar de más jornadas de pesca, ¿por qué nos empeñamos en ir en dirección contraria y pedir ampliaciones de cupo? Otros modelos son posibles, y debemos encontrar cuales se ajustan mejor. No digo que la captura y suelta sea la fórmula milagrosa, porque hay muchos otros factores de impacto. Tan solo que no hugamos hacia adelante, y que bajo ningún concepto justifiquemos el furtivismo. Si seguimos así, acabaremos por no tener que preocuparnos por el cupo… Todos tendremos como única opción el ir a la pescadería a comprar tantos salmones y truchas como nos de la gana, sin necesidad de pescar ni dejarse el sueldo en cañas, carretes, señuelos, moscas, vadeadores…

Flyfishing: Día #1

Primeros lances a mosca

Y por fin, después de tanta búsqueda de información y consejos, y de adquirir el equipo mínimo, uno tiene que ponerse manos a la obra y «lanzarse» a sí mismo, como si de la mosca se tratase… si. Ya ha sido demasiada teoría, esto, como practicamente cualquier habilidad en la vida, solo se consigue a base de práctica. Ya vamos con retraso suficiente como para permitirse más lujos al respecto.

Ahora que estoy escribiendo estas líneas puedo decir que el resultado es muy positivo: alentador y cargado de entusiasmo. Pero desde luego el principio ha sido duro. A un lado dejaré el infierno que me suposo llevar a cabo el famoso nudo «nail knot» para atar el bajo cónico a la línea… no le quiero dar «más vueltas» (jeje, humor sin límites) y dejarlo simplemente como algo resultante de la falta de práctica con el susodicho; varias decenas de videos y otros tantos de fotos paso a paso… pero nada, el jodido acababa hecho una maraña justo al retirar la «aguja» al final del todo… Me olvidaré por ahora, si, hasta el día que tenga que hacerlo a pié de río, claro… ya me acordaré, ya.

Hay muchos demonios entorno a la pesca a mosca. Desde fuera, parece complicado, y si encima algún compañero también te dice que tiene el equipo, pero que ha desistido porque no le pilla el punto, o porque le cuesta mucho eso de lanzar, pues es justo lo que no viene bien el primer día de flyfishing. Sobretodo si ese primer día lo hace uno en solitario. Se va con valor y con muchas ganas, pero también con la mochila llena de temores. En mi mente cientos de líneas estudiadas: artículos, libros, tutoriales de internet; ¡y otras tantas horas de videos didácticos! Esto no puede fallar, ¡controlo la teoría!

Los primeros cinco minutos fueron muy desalentadores. Aquello era un churro, un trozo de cuerda inerte, sin fuerza, muerto… un desastre. En mi mente volaban las ideas relacionadas con la perdida de tiempo, esfuerzo y dinero. No es que esperase dominar el lance en el primer minuto… ¡pero es que aquello estaba muy lejos de parecerse a lanzar una mosca! En esos momentos, la determinación, las ganas y la ilusión tienen que tomar las riendas de nuevo, para volver a centrarnos, y recordar esas pautas básicas del lance: mover el brazo, no la muñeca, la aceleración, la parada… ¡pero sobretodo la espera! (aún no, todavía no cargues hacia delante… mejor pasarse un poco que anticiparse).

Si la parada brusca es fundamental para cargar de energía la línea y que ésta salga disparada, la espera lo es todo… puede suponer el total fracaso o el éxito rotundo. Ahora entiendo por qué Manuel Iglesias, en su libro El lance práctico en la Pesca a Mosca, recomienda al principiante – pero sin abusar – sobrecargar la caña con una línea de peso superior a la especificada en la caña (en mi caso, pues una #6 en lugar de #5), para que el novato pueda advertir sin lugar a dudas el momento en el que la línea, durante el lance trasero, se encuentra completamente estirada, suponiendo el fin de la espera y el comienzo de carga del lance delantero. Sin poder practicar con dicha sobrecarga, no queda más remedio que emplear la técnica visual – como Don Manuel obviamente también recomienda como algo necesario para el novato -, para ayudarnos a sincronizar el movimiento, a no anticiparse e incluso a afinar los sentidos para percibir ese leve tirón que la línea genera al final del lance trasero. Pues mano de santo… la luz al final del tunel, y la mosca proyectada, más o menos, donde se supone que debe de estar.

El resto de la sesión, superado el pozo inicial, se convierte en tremendamente productivo… Eso sí, hay que olvidarse de la pesca propiamente dicha… ya habrá tiempo. Ahora toca lanzar, lanzar y lanzar… probar a soltar línea, a ver como el lance arrastra la reserva que dejamos fuera del carrete, e incluso a atraverse con la tracción… ¡hasta la doble tracción! Por qué no… es la única forma, lanzar una y otra vez… fallar muchas veces, pero acertar otras no pocas. Incluso un poco de viento aparece en escena. Efectivamente, si nos entra por la izquierda, ¡todo más fácil!

Apenas unas horas de práctica, y mucho todavía por aprender y dominar pero, ni en la mochila ni en el chaleco, hay sitio ya para demonios. Ahora toca disfrutar del camino.

Una imagen: Open Season

Open Season by OrvisNews.com
Open Season, a photo by OrvisNews.com on Flickr.

Efectivamente… comienza la temporada :)

Qué la Naturaleza nos regale momentos inolvidables, y que la correspondamos estando a la altura del respeto y la responsabilidad que merece.

Una imagen: Cold blue

cold blue by OrvisNews.com
cold blue, a photo by OrvisNews.com on Flickr.

Hay gestos que lo dicen todo.

Es evidente que la captura y suelta es una demostración de respeto y responsabilidad a partes iguales. Hay algo Zen en esta fotografía. Un movimiento hacia el equilibrio.

Video: Carpfishing, una modalidad en pleno auge

Buen reportaje de Rhodani para darnos a conocer está modalidad de pesca, de la que no hay duda que tiene muchos adeptos.

Personalmente ya había oído hablar del extraordinario trato que los pescadores de carpfishing dan a sus capturas. En el video queda patente. Me sigue fascinado el despliegue de medios de acampada, todo en tonos «camperos» :-), con el que pasar más de un día (y más de dos) junto a la orilla.

Motivo número 8 para la «Captura y Suelta»

Orri Vigfússon

Orri Vigfússon

Hay que matar menos salmones para poder pescar más.

Orri Vigfússon, islandés, poseedor del Premio Goldman (algo así como el Nobel de Ecología), y creador de la Fundación para el Salmón del Atlántico Norte. Vamos, que el Sr. Vigfússon sabe de lo que habla, sobretodo cuando se refiere al salmón atlántico. Y en su última visita a tierras asturianas, respondía lo siguiente ante la pregunta de cómo recuperar el salmón en Asturias:

La primera matar menos salmones, que se haga ‘captura y suelta’, que es lo que se está haciendo de forma generalizada en todo el mundo. No puede ser que con el escaso retorno de salmones que hay en Asturias, se estén matando tantos salmones. Hay que matar menos para poder pescar más. Y la segunda, crear un hábitat adecuado para su supervivencia.

Fuente: http://www.elcomercio.es/v/20130215/deportes/deporte/matar-menos-salmones-para-20130215.html

Una imagen: Mi equipo de spinning

Mi equipo de spinning... by eRdAvE
Mi equipo de spinning…, a photo by eRdAvE on Flickr.

Los bolos, aun cuando no llegan a serlo del todo, pues todavía no se ha regresado a casa y se sigue más o menos insistiendo, ofrecen a la fuerza la necesidad de poner la vista fuera del agua.

Me gusta mi equipo (Greys Prowla Dropshot 7′ + Mitchell Mag Pro), primero por las horas dedicadas a investigar hasta decidir su compra, pero sobretodo porque con el tiempo se ha convertido en parte protagonista de las vivencias a pie de rio y mar.

Hay más cañas en mi vida, pero ésta ya es seguro que ocupa un rincón privilegiado de mis recuerdos. Se merece su momento. Y esta vez, aprovechando el ya confirmado bolo, mi equipo de spinning es el centro de todo.

Video: Croatia 2010 Flyfishing

Cómo manipular un Lucio

Algo parecido a un caimán, con unos dientes espectaculares, y esa mirada… me lo imagino gruñendo en la orilla al acercarle la mano. ¿Por dónde le agarro sin riesgo de perder un par de dedos? Para vosotros, que lo tenéis superado es evidente, pero para el que nunca se ha enfrentado todavía a su manipulación tras la captura, todo son dudas y miedos.

En este video podemos ver una de las explicaciones más sencillas y «cristalinas». Aquello de: «una imagen vale más que mil palabras», en estado puro.

Y para conocer todo lujo de detalles sobre el asunto, la gente de «Salvemos al Lucio» lo borda:
http://www.salvemosallucio.es/2.html