Categoría: Fotografía

El Gándara, Jose y yo

Flyfishing Río Gándara (nymphing)

Fotografía: Río Gándara / © David Díaz, 2018

La humedad entraba en mis pulmones con cada bocanada de aire, cargada del aroma a tierra mojada. El cielo tenía el color del acero, pero aquí abajo, en el río, el verde de los árboles y de los helechos lo envolvía todo. Las gotas de lluvia repicaban sobre el tejadillo de mi gorra negra —una de esas Nike dri-fit que transpiran de maravilla—, y la llevaba a su vez cubierta con la capucha del chubasquero, dejando solo asomar la larga visera.  Descansaba sentado sobre una de las muchas rocas que había salpicadas por todo el río, una próxima a la orilla. Tenía las piernas dentro del agua hasta casi la altura de las rodillas. Las botas y el vadeador me mantenían seco, y me relajaba mirando los chorros de agua cristalina y las corrientes que arrastraban río abajo las hojas y los anillos concéntricos creados por el impacto de la lluvia. Al incesante murmullo del río se sumaba, desde ambos lados del desfiladero, el sonido de la vegetación que era abatida por el aguacero.

Jose estaba en mitad del río, de pie, refugiado dentro de su impermeable verde. Hacía derivar un perdigón por entre los chorros, remontándolo una y otra vez río arriba con un movimiento de puntera de su caña. Estaba totalmente concentrado en su mecánica, esa que parece simple y aburrida, excepto a los ojos de un compañero pescador. Mientras con una mano guiaba la caña para seguir la deriva de la ninfa, con la otra sujetaba con delicadeza el hilo, dejándolo así conectado con su sistema nervioso. Resultaba evidente su estado de alerta, de predisposición, ante la posible picada de un pez.

Efémera / Ephemeroptera

Fotografía: Ephemeroptera (Baetis fuscatus) / © David Díaz, 2018

Sentado en aquella roca, ya me había convencido de que las truchas estaban ausentes. Las habíamos visto cebarse aguas abajo de la presa, en el coto. Pero aquí, en la zona libre, podía percibir aquel vacío. Jose y yo no habíamos intercambiado una sola palabra en los últimos diez minutos. Habíamos estado remontando el río durante un par de horas, probando suerte en todos los chorros y pozas. Ni una picada. Ni una sola sombra fugándose veloz a nuestro paso. Cruzábamos las miradas, y nos encogíamos de hombros. Tuve la sensación de que nos habíamos colado sin invitación. Aquel era un lugar mágico en el que uno no podía irrumpir sin más. Me pareció que así me lo echaban en cara algunas criaturas del Gándara que se acercaron hasta donde yo estaba, mientras Jose, incansable, rebañaba todos los rincones de la postura. Supongo que una vez hechas las presentaciones, y declaradas las buenas intenciones, podremos volver otro día y disfrutar de mejor aceptación. Espero que ocurra pronto.

Babosa (Arion ater)

Fotografía: Babosa (Arion ater) / © David Díaz, 2018

Emergente “pardón” en comparadun

Emergente "pardón" en comparadun (pelo de ciervo)

Fotografía: Emergente “Pardón” en comparadun (pelo de ciervo) / © David Díaz, 2018

Receta

Para el cuerpo podemos utilizar cualquier seda “amarronada”, brincando el mismo con hilo de color amarillo “huevo” (u otro que genere buen contraste para marcar los segmentos del abdomen). La exhubia en este caso es una mezcla de Flyrite #34 y seda marrón oscuro (para aportarle algo más de consistencia). El tórax y la cabeza se realizan con el mismo Flyrite. Y, por supuesto, las alas con pelo de ciervo natural, que será lo primero que coloquemos sobre el anzuelo durante el montaje (a una distancia aproximada de 1/3 de tija desde el ojal… tal vez un poco menos).

El anzuelo de este montaje es un TMC 100 #14.

 

Emergente "pardón" en comparadun (pelo de ciervo)

Fotografía: Emergente “pardón” en comparadun (pelo de ciervo) / © David Díaz, 2018

Emergente Faisán y CdC

Emergente Faisán y CdC

Fotografía: Emergente (Faisán y Cul de Canard) / © David Díaz, 2017

Receta

Cuatro o cinco fibras de pluma de faisán para realizar los cercos y el abdomen. Un poco de dubbing de liebre color “oxido” nos servirá para crear el tórax. Y cubriendo al mismo, un par de plumas de “cul de canard” forman el saco alar. Rematamos la cabeza usando unas pocas fibras de “CdC” —formando un collar— para aportar movilidad a la imitación, sobretodo por la parte inferior, insinuando unas “patitas”.

Emergente Faisán y CdC

Fotografía: Emergente (Faisán y Cul de Canard) / © David Díaz, 2017

 

Una imagen: Ephemeroptera

Los efemerópteros (Ephemeroptera), conocidos comúnmente como efímeras, efémeras o cachipollas, son un orden de insectos pterigotos hemimetábolos acuáticos. Este orden es parte de los paleópteros, antiguo grupo de insectos que también incluye a las libélulas y los caballitos del diablo. Existen unas 3000 especies, agrupadas en 42 familias y 400 géneros.

Ephemeroptera – WikiPedia

Pardon - Mayfly - Efemera

Fotografía: Rhithrogena germanica, río Gándara (Cantabria) – Olympus TG-4 / © David Díaz, 2017

 

Compañeros

A punto de terminar el año, quiero aprovechar esta ocasión para devolver la mirada a los compañeros que han estado conmigo a pie de río durante el 2016. Jose, Antonio, Miguel Ángel, Igor. Tanto da si fueron muchos como pocos los lances compartidos, gracias. Aquí estáis, desde mi punto de vista.

Flyfishing Orbigo

Antonio (al fondo, peleando una captura) y Miguel Ángel [Río Órbigo]

 

Jose e Igor

Jose e Igor [Río Nela]

Espero que en el 2017 podamos volver a compartir más y mejor, y ojalá pueda materializarse en foto la imagen de algunos de vosotros con los que aún no he compartido jornada, pero si buena conversación, tanto en persona como a través de Internet.

Os deseo lo mejor en el 2017.

Cascada de Tobalina

De vuelta al Jerea (Merindades de Burgos) para detenerse esta vez en la localidad de Pedrosa de Tobalina, concretamente en su famosa cascada. Para el que se lo pregunte, si, es un tramo pescable, pero habrá que sortear visitantes y bañistas… en verano lo habitual es ver a los “mozos” saltar la cascada… y no es menos cierto que eso puede ser igual de irresistible que poder lanzar una ninfa :)

 
Cascada de Tobalina

Una imagen: Cota de Malla

El pasado mes de Junio pude pescar por primera vez el río Barbellido (Ávila). Sus truchas son en general pequeñas pero sorprendentemente enérgicas, como corresponde al “canon” de un río de montaña. Preparadas para el combate, van vestidas con una impresionante cota de malla. Imposible no rendirse ante tal exhibición.

Trucha del Barbellido (Ávila)

Una imagen: El río Jerea

Bueno, en realidad dos imágenes. Me cuesta decidir entre ambas.

En la localidad de San Pantaleón de Losa, ubicada en la comarca de Las Merindades (Burgos), se erige la peña Colorada. Cualquier viajero que se acerque a este rincón burgalés no podrá resistir la tentación de subir a ella, bien sea para visitar la ermita de San Pantaleón o para disfrutar de una magníficas vistas del Valle de Losa.

Desde las alturas podemos ver como el río Jerea recorre el valle desde un extremo al otro, abrazando este “peñón” sobre el que reposa también la leyenda del Santo Grial.

Con esta visión del río quedo en paz con un Jerea que hace ya algo más de un año me dejaba un sabor agridulce en la apertura de la temporada  2015. Nada como tomar distancia para ver las cosas con otro color.

Río Jerea - San Pantaleón de Losa

Sin título