Categoría: Fly Fishing

Viaje de Pesca – Polonia, río Dunajec (I)

Viaje de Pesca a Polonia

Siete días, siete, completamente dedicados a la pesca a mosca. La premisa ya era increíblemente atractiva por si sola. Al menos para alguien como yo que nunca antes había conseguido empalmar siquiera dos días de pesca consecutivos. El destino: Polonia. Durante toda una semana pudimos acompañar a Dani García (Adams) a la región sudeste del país donde se encuentran los ríos Dunajec y San, un referente internacional de entre los destinos de pesca a mosca ubicado en el maravilloso entorno natural de los Cárpatos. Un viaje alucinante cargado de naturaleza, paisajes montañosos, compañerismo, risas… y ¡pesca a mosca!

En esta primera entrega de las crónicas sobre Polonia, iremos primero al sur de Cracovia, hasta el pie de los montes Pieninos, donde le daremos el encuentro al río Dunajec.

El río Dunajec

Lo primero es lo primero, las presentaciones:

“El río Dunajec es un destacado río que discurre por el sur de Polonia, afluente del Vístula, con una longitud de 274 km (14º río de Polonia). Nace en Nowy Targ en la conjunción de dos cortos ríos de montaña, Czarny Dunajec y Biały Dunajec (Dunajec Negro y Blanco). Tiene una cuenca hidrográfica de 6804 km² (4852 km² en Polonia y 1952 km² en Eslovaquia), y forma la frontera entre Polonia y Eslovaquia durante 27 km en las montañas Pieniny Środkowe (eslovaco: Centrálne Pieniny), al este del embalse de Czorsztyn.”
Fuente: WikiPedia

Al pie de los Pieninos, el Dunajec es un río ancho, imponente en ocasiones, que ofrece innumerables posturas de orilla a orilla. En algunos tramos son numerosas las rocas que salpican el paisaje, haciendo más evidente las zonas querenciosas para los peces. En otras zonas, sin embargo, aunque el mismo número de grandes rocas está presente, éstas quedan tapadas por el curso del agua, y será necesario hacer una inspección previa del área desde una posición elevada, así como leer las corrientes para identificar las mejores zonas donde colocar nuestras moscas. Vadear no es complicado si tenemos la precaución de dar pequeños pasos para no tropezar con las grandes rocas sumergidas. Aun así, el bastón de vadeo no es un accesorio que sobre, al contrario, es recomendable.

Las truchas, los tímalos y el hucho son las especies principales que pueblan estas aguas, aunque además nos encontraremos con los “chubs, esos ciprínidos también conocidos como “cachos de grasa” o bagres, con sus características aletas anaranjadas.

La base de operaciones

Llegamos al alojamiento de noche. Lo que vemos nos gusta, y mucho. Una bonita y cómoda cabaña de madera a pie de río, con WiFi, barbacoa y mesas donde poder comer o preparar u ordenar el equipo de pesca, antes o después de las jornadas. Al ser ya noche cerrada no podemos disfrutar de las vistas del entorno, así que tendremos que esperar hasta la mañana siguiente para poder contemplar al Dunajec.

Alojamiento en Polonia (Dunajec)

Igor, Jose y yo. Base de operaciones en el Dunajec (foto: Dani García)

Pero con el sol entrando por las ventanas a pleno rendimiento a las 4am, el nuevo día se nos vino encima en un abrir y cerrar de ojos. Y ¿qué haces cuando a las cuatro de la mañana te despiertas y la luz inunda completamente la habitación, mientras escuchas el continuo rumor de la corriente del Dunajec? Pues después de haber cruzado volando media Europa pasando por Francia, Suiza, Austria, Alemania y República Checa hasta llegar a Cracovia, y luego recorrer en coche las carreteras de Polonia durante tres horas, sencillamente saltas de la cama y bajas corriendo al río. En pijama, por supuesto. Y pudimos confirmar que el lugar era perfecto. Solo era necesario atravesar una puerta situada en la valla trasera, y ya estabas en el río.

Alojamiento río Dunajec

El alojamiento perfecto junto al río Dunajec. Si, eso que se ve detrás de la valla es el río…

Minuto Uno

La ancha corriente del Dunajec en este tramo, de entre cuarenta y cincuenta metros, describía una amplia curva. Nosotros estábamos en el interior de la misma. Infinitas posturas, al menos en nuestras cabezas. Con una sonrisa de oreja a oreja, llevé a cabo un par de estiramientos —síntoma de hacerse mayor— sin quitar ojo a las corrientes, y me precipité de nuevo a la cabaña para calzarme el vadeador —y no fui el único—. Puede parecer pura ansia, pero era cuestión de aprovechar la ocasión, de no desperdiciar la libertad real de poder ponerse a pescar antes incluso de pensar si quiera en el desayuno. Simplemente porque se podía. Una sensación maravillosa.

No pasarían más de veinte minutos antes de que Dani viniera a poner un poco de cordura y organizar la jornada debidamente. En aquel pequeño rato ya pudimos estrenarnos, sacando alguna trucha y tímalo a apenas 20 metros de distancia de la cabaña. El momento ya había llegado, lo estábamos viviendo, y por delante teníamos dos días y medio de pura pesca con mosca en el Dunajec. Muy distintos escenarios, muchos peces y muy pocas horas de sueño. Todo eso os lo contaré en la próxima entrega.

Trucha del río Dunajec

Preciosa trucha del río Dunajec

Mientras tanto, si conoces Polonia, el río Dunajec, tienes pensado ir a pescarlo, o simplemente has revivido algún momento especial sobre alguno de tus viajes de pesca, deja un comentario contando tu experiencia. Si te ha gustado esta primera parte de la crónica, aterrizando en Polonia, dale al like, comparte el artículo, subscríbete al blog… lo que sea para que lleguen tus buenas vibraciones a este lado.

Un saludo a todos, ¡hasta pronto!

Consejos para hacer un buen lance rodado

Simon Gawesworth (RIO Brand Manager)

Simon Gawesworth (RIO Brand Manager)

Es evidente que “el rodado” es un lance imprescindible que todo pescador a mosca debe saber ejecutar si quiere afrontar con éxito todas esas posturas en las que la vegetación de ribera hace imposible un lance trasero. Aunque otra cosa bien distinta es dominarlo, bajo ningún concepto deberíamos renunciar a ello. La distancia de lanzado es un juez implacable a la hora de evaluar nuestras capacidades reales, y la frustración de no poder alcanzar esos dos o tres metros adicionales donde se está cebando la trucha es un buen estimulante para volver a repasar la teoría, practicar y, por supuesto, tomar la decisión de recibir clases de lanzado de manos de un profesional —este es mi propósito de año nuevo, que pienso cumplir—.

Al final de la pasada temporada, tras sufrir una buena lección de humildad en cuestiones de lanzado, no pocas veces he vuelto a repasar la bibliografía de casa. Primero consultando a Mel Krieger, en La esencia del lanzado a mosca, luego a Manuel Iglesias, analizando los videos y explicaciones de El lance práctico en la pesca a mosca, y por supuesto, estudiando todos los videos que encontraba en Internet. Uno que he visto recientemente, de la mano de Simon Gawesworth (RIO Brand Manager), creo que sintetiza muy bien la teoría y factores clave para realizar un buen lanzado:

  • Traslación y rotación: posición inicial del brazo, movimiento de traslación hacia delante, y luego parada, rotación, parada.
  • Línea detrás del cuerpo: cuanto mayor es la “D” formada por nuestro cuerpo y la linea que nos queda detrás, mayor velocidad de salida.
  • Ángulo entre la línea que viene deslizándose sobre el agua y la caña: cuando estamos formando la “D”, la línea debe dirigirse hacia nosotros de forma que, al lanzar, la caña quede paralela —y próxima— a la misma. Es decir, debemos conseguir que la línea deslice hacia nosotros en la misma dirección en la que pretendemos lanzar —pero en dirección opuesta, lógicamente—. La línea debe ocupar el lado externo, y la caña debe proyectarse durante el lance delantero por el lado interno —próximo al pescador—. O visto de otra manera, tenemos que evitar a toda costa que las trayectorias que describen en ambos sentidos la línea y la caña lleguen a cruzarse, tanto delante como detrás de nuestra posición.

 

 

Y tanto si con estos consejos —y práctica— alcanzamos esos metros adicionales, como si no, en cualquier caso nos servirá para llegar más preparados ante el instructor de lanzado, y sacar más partido a las clases.

Chaleco de pesca “JMC Diplomat”

La oferta de chalecos de pesca es sin duda amplia, y los catálogos están plagados de marcas y modelos. Pero si tenemos un presupuesto “contenido”, las opciones se reducen bastante. Esto no significa que haya que renunciar a un chaleco de calidad aceptable y funcional que nos ofrezca un buen servicio.

El Diplomat, de JMC, me ha acompañado en los ríos durante más de 4 años. Es ahora, tras todas esas jornadas de pesca, cuando tal vez pueda aportar más información útil sobre este chaleco de pesca a aquellos que estén contemplando su compra—más allá de hablar sobre sus características técnicas—.

El JMC Diplomat es ante todo un chaleco muy ligero, pero sin dejar de ser versátil. En él vamos a poder distribuir muy bien todos los “aparejos” básicos que debemos llevar al río, aunque no está diseñado para cargar con grandes cantidades de material. La zona del cuello no está reforzada como podemos encontrar en chalecos de gama alta —firmes e indeformables—, pero aún así resulta cómodo y no produce “fatiga” después de una jornada de pesca si hemos cargado con un peso “normal”.

Es importante dejar claro que estamos ante un chaleco “corto”, es decir, pensado para poder vadear “un poco más” profundo de lo habitual sin llegar a mojarlo. O visto de otra forma, para que aquellos que tengan estatura media tirando a baja —como es mi caso— puedan adentrarse sin empapar los bolsillos inferiores, como ocurriría con un chaleco de largo “estándar”.

JMC Diplomat

La calidad del tejido, de grosor bastante fino, tiene ventajas y Sigue leyendo

Flyfishing Radio

flyfishingradio.com

Inmersos como estamos en el mundo de las redes sociales —o mejor dicho, atrapados—, en las que la velocidad y brevedad priman, donde los contenidos se vuelven extremadamente efímeros y caducan rápidamente perdidos en el fondo de los muros o de los “timelines”, proyectos como el de Mikel Coronado son un auténtico rayo de luz en la escena nacional de la pesca a mosca.

Flyfishing Radio es un podcast especializado, un programa de entrevistas que viene a demostrar que formatos “clásicos” como el radiofónico siguen manteniendo una fuerza comunicativa difícilmente reemplazable. En cada episodio, de unos 20 minutos de duración aproximadamente, Mikel nos ayuda a conocer mejor a los pescadores influyentes de nuestro país y a los profesionales del sector. Una extraordinaria manera de conocer la actualidad y revisar la historia reciente de la pesca a mosca en España.

https://flyfishingradio.com/

Cuaderno de Pesca: Tera 2017

Fecha: Abril de 2017
Lugar: Río Tera, Zamora (Castilla y León)
Objetivo: Salmo Trutta

La temporada truchera ha sido tremendamente irregular, tanto en lo personal —muy pocas jornadas— como en lo climatológico: ríos con poco caudal debido a la sequía, pero con aguas frías; un buen cocktail para tal vez explicar el comportamiento tan raro —apático— de los peces. Esta crónica en el Tera, de mediados de Abril, sigue al pie de la letra con este guión general de la apatía.

Una sola visita haría durante la temporada 2017 al río zamorano, y sería en un tramo hasta ahora desconocido para mí. El escenario era ideal para pescarlo “a seca”, pero el poco caudal había convertido en una gran tabla de aguas paradas la mayoría del curso. Eso, unido a no ver ninguna cebada en todo el día, hizo parecer al Tera un río “muerto” en superficie. Ante la imposibilidad de pescar siquiera “al agua”, recorrí todo el tramo de punta a punta —6km en total—, para localizar corrientes y pozas donde probar con las ninfas. Pocas fueron las posturas de este tipo en esta zona del río, aunque sería ahí donde dieron la cara las fario a cuenta de los perdigones. No muchas y de pequeño tamaño —alguna realmente preciosa— salvaron la jornada del bolo. La caja de las secas, intacta.

trucha del rio tera (zamora)

Fotografía: Pequeña trucha fario del río Tera / © David Díaz, 2017

Una imagen: Ephemeroptera

Los efemerópteros (Ephemeroptera), conocidos comúnmente como efímeras, efémeras o cachipollas, son un orden de insectos pterigotos hemimetábolos acuáticos. Este orden es parte de los paleópteros, antiguo grupo de insectos que también incluye a las libélulas y los caballitos del diablo. Existen unas 3000 especies, agrupadas en 42 familias y 400 géneros.

Ephemeroptera – WikiPedia

Pardon - Mayfly - Efemera

Fotografía: Rhithrogena germanica, río Gándara (Cantabria) – Olympus TG-4 / © David Díaz, 2017

 

Flyfishing Commando (Río Dulce)

Han pasado casi dos años ya de esta captura, y es evidente que será de esas que recordaré el resto de mi vida. No por ser una trucha trofeo – la eterna obsesión en las redes sociales -, sino por lo difícil de la postura, del lance y, más aún, por la complejidad para llevarla a buen puerto (a la sacadera, claro).

Trucha del río Dulce / Trout from the "Dulce" River

 

Era mi primera visita al río Dulce, y el estiaje hacía estragos en casi todo el tramo. Pateando el río en busca de opciones, llego a una zona en la que el cauce se estrecha, encajonándose de tal manera que el nivel de las aguas alcanza proporciones decentes para albergar ejemplares “majos”. Por un lado – la orilla opuesta – la vegetación forma una pared infranqueable, y las ramas se extienden sobre el río. Por mi vera, más vegetación, aunque baja, dejando como única opción la de colocar la mosca a punta de caña, como mucho.

Ante tal panorama, pescar al agua me resulta extremadamente costoso, y me limito a buscar actividad. Hasta que la encuentro. Una trucha patrulla tranquilamente en las aguas paradas, tomando los insectos que caen a la superficie. Repite su ronda, circular y en sentido horario. La observo agazapado tras un arbusto, mientras evalúo mis opciones:

  • Solo puedo colocar mi trico usando la puntera de la caña. “Lanzando” con el metro y medio de bajo que asoma.
  • Si ve el lance, estoy perdido. Tendré que lanzar cuando haya pasado de largo, esperando que vuelva a repetir su ruta y encuentre mi mosca.
  • Si toma la mosca, ¿cómo la lucho y la llevo a la sacadera? Desde orilla no tengo opciones, demasiadas ramas. Tendría que saltar – literalmente – al agua. Un rápido vistazo y estimo profundidad hasta la cintura, puede que algo más. Por si acaso, localizo un lugar sobre el que poder saltar junto a una rama que me pueda servir de asidero si mi “ojímetro” me engaña.
  • Tres metros por arriba de mi posición, un tronco atraviesa sumergido el río… si la trucha decide huir en su dirección, tendré que estar muy rápido para hacerla cambiar de opinión.

Pues con el plan trazado, solo queda ejecutarlo. De nuevo patrulla junto a mi lado de la orilla, espero que me sobrepase, y lanzo el trico por encima de los arbustos. No veo donde está ahora. El trico no se mueve, y yo me quedo como una estatua esperando que no haya visto mi lance, y que la puntera de la caña parezca otra rama cualquiera. Los segundos, eternos, pasan hasta que la veo aproximarse de frente, siguiendo su patron horario religiosamente. Algo la incita a modificar su cadencia, levemente. Ha visto el trico y se dirige hacia él sin ninguna duda, sin prisas. Con toda confianza toma el señuelo.

 Y comienza la locura. Paso la caña por encima de la vegetación mientras salto al agua, pegado a la orilla. Acerté con la profundidad (un problema menos). Como una endiablada vuela de un lado para otro, pues al saltar al río compartimos apenas unos pocos metros cuadrado juntos. Necesito frenarla al menos dos veces para evitar que se meta bajo el tronco. Tengo suerte y no parto. Ya con la sacadera en la mano, no creo que pueda tener muchas más oportunidades. Tiro hacia mí y coloco la red sin vacilar. ¡Dentro!

Y por si mi vejez, u otras futuras capturas de ensueño aún por llegar, me fuera a privar la memoria de este hermoso recuerdo, escribo esto, junto a una foto y el vídeo del lugar, la captura y su suelta, por supuesto.

La primera trucha del 2017

La primera trucha del 2017

La primera trucha de la temporada nos coloca de nuevo en escena

Fecha: Abril de 2017
Lugar: Guadalajara (Castilla La Mancha)
Objetivo: Salmo Trutta

Que la primera trucha del año es siempre una captura especial, no es ninguna afirmación extraordinaria. Todos los que vamos contando los días en el calendario para la apertura necesitamos de ella para consumar la vuelta al río. Y si ésta no llega en la primera jornada, las ansiedad se dispara. Y las redes sociales, llenas de primeras capturas por aquí y por allí, no hacen sino amplificar ese deseo – ilusión – de volver a sentir esa tensión al otro extremo de la línea.

No me sorprende que fuera precisamente en aguas de la Alcarria, que tan buenas jornadas me regala, donde tuviera lugar el reencuentro con las pintonas. Y eso que la mañana fue tremendamente dura. Con tres grados centígrados, el frío iba a ser el único protagonista que hizo acto de presencia. La actividad era nula, no se divisaba ninguna trucha, y los perdigones se paseaban por el río sin pena ni gloria. En el afán de profundizar las ninfas lo máximo posible, y llevarlas al “límite” de las mejores pozas y posturas, una buena parte de ellas se quedarían en el río, y todo ello sin provocar ni la más breve picada.

Las horas avanzan, y el sol calienta ya lo suficiente para empezar a sudar en caso de no deshacerse de las capas de abrigo. Ha pasado casi medio día y atrás quedan las posturas que normalmente me dan resultado. La sombra del bolo hace acto de presencia. Salgo del río y decido pasear aguas arriba, para intentar localizar alguna trucha aprovechando la altura del terreno. En una vena de corriente, entre la vegetación y la orilla, una trucha en superficie realiza breves desplazamientos para comer lo que el río le lleva. Imposible posicionarse por delante sin ser visto, y tampoco desde atrás (la zona no es vadeable, solo puedo lanzar desde fuera del agua). Para rematar, apenas un par de metros delante de ella un pequeño árbol hace de obstáculo. Como la cosa no está para desaprovechar ocasiones, decido intentar el lance desde la orilla atrás del árbol. Me acerco sigiloso, la veo entre las ramas. Despliego bajo y muy poca línea (la distancia no da para más) sobre el agua del río. Realizo un lance horizontal para pasar el bajo de línea por entre el agua y las las ramas, y coloco la pequeña Klinkhammer para que derive por delante de la trucha, algo desplazada a la izquierda. Al pasar junto a la fario esta se gira hacia atrás para tomarla sin vacilar. La primera de la temporada.

Trout on the fly

Estas pequeñas arreglaron una jornada de la mejor manera posible, con sus subidas frenéticas.

Y como si hubiera sido ésta la llave que abre las capturas de la temporada 2017, durante el resto de la tarde se repetirían más capturas, todas a secas. Pese a no verse cebada alguna, las subidas de infarto en las chorreras y corrientes era una constante. Tanto la klinkhammer como un pequeño trico de CdC conseguirían darle la vuelta a la jornada y enseñarme una gran lección. Jamás habría apostado por este resultado antes de ir al río, y mucho menos al medio día, tras esa dura mañana sin actividad en el fondo paseando ninfas sin resultado alguno.

Trout on the fly

Cuaderno de Pesca: Cita con el Tajuña (Guadalajara)

Flyfishing Tajuña River

Fecha: Julio de 2016
Lugar: Río Tajuña, Guadalajara (Castilla La Mancha)
Objetivo: Salmo Trutta
Equipo: Flyfishing

Crónica

Tenía que volver al Tajuña, por supuesto. Con la temporada prácticamente planificada al completo – tarea fácil con mi escaso ratio de salidas de entre 1 y 2 días por mes – aproveché el primer hueco disponible en el calendario para “improvisar” una jornada en tierras alcarreñas. No podía perder la ocasión de regresar a lo que fue mi escenario favorito durante el pasado año.

Ante la duda de si iba a ser ésta la única visita al Tajuña en el 2016, decido ejecutar un tímido plan de investigación, que se traduce en comenzar aguas más abajo de mi “zona de confort”, es decir, del tramo que conozco de manera aceptable. Así durante las primeras horas de la mañana podría satisfacer mis ansias de exploración, mientras que por la tarde habría ya alcanzado territorio “amigo”. No vamos a engañarnos, dedicando una o dos jornadas de pesca al mes… la cosa no está para tonterías. Nada me gustaría más que jugármela, mapa en mano, dejándome llevar por las promesas de maravillosos tramos soñados a golpe de Google maps… No me importaría “derrochar” horas infructuosas en dichas búsquedas, son una gran inversión a medio-largo plazo. Pero cuando el saldo de días disponibles en el calendario es el que es, toca gastarlos en lo esencial. Y a día de hoy mis esfuerzos siguen centrados en cubrir las necesidades básicas del pescador. Me pregunto si hay algo parecido a la pirámide de Maslow que defina y organice dichas necesidades de la pesca a mosca… ¿Y en qué lugar de su pirámide colocaría Maslow la pesca a mosca? Yo diría que algo tal que así, ¿verdad que estáis de acuerdo?

Pirámide de Maslow (Flyfishing?)

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Como “leer las agua” de un río para localizar truchas

Un video indispensable para los que se inician en la pesca de salmónidos. Presentado por Tom Rosenbauer, este capítulo llamado “Reading the Water”, de la serie The Orvis Guide to Fly Fishing,  aborda las principales posturas donde podremos encontrar a las truchas a lo largo de los diferentes tipos de masas de agua en las que podemos pescar.